14 enero 2015

Vuelvo, riéndome. (chistes)

Después de muchísimo tiempo, me llegaron unos chistes y pensé: "Mmmmmm... aquel sitio donde yo tenía mis cositas y un montón de chistes... " Me entró la nostalgia y me dije... "Vamos a moverlo, a darle alegría, y que mejor que recordar algunos fragmentos anteriores y volver a colgar unos chistes que me llegaron"
Y aquí estoy.
Con unos chistecillos. Espero que os pongan una sonrisa en el rostro.



LA LÓGICA DE LAS MONJAS
 
Dos monjas salían del convento para vender biscochos.
Una es la Hermana Maria y la otra es la Her
mana Luisa.
 

Hermana Maria: - ¡¡¡Está quedando oscuro y nosotras todavía estamos lejos del convento!!!
 
Hermana Luisa: - ¿Ya te diste cuenta que un hombre está siguiéndonos hace como media hora?Hermana Maria: - Si, ¿Que será lo que el quiere?
Hermana Luisa: - Es lógico El quiere violarnos.
 
Hermana Maria: - ¿Y ahora, qué debemos hacer? El nos alcanzará en 1 minuto.
 
Hermana Luisa: - La única cosa lógica que nos resta hacer, es separarnos.
Tú vas para aquel lado y yo voy por aquel otro. El no podrá seguirnos a las dos, al mismo tiempo.

Entonces, el hombre decidió seguir a la Hermana Luisa...

La Hermana María llegó al convento preocupada con lo que podría haberle
 sucedido a la Hermana Luisa.

Pasado un buen tiempo, llega la Hermana Luisa.

 
Hermana Maria: - Hermana Luisa.  Gracias a Dios que llegó. Cuéntame lo que sucedió.
 
Hermana Luisa: - Sucedió lo lógico. El hombre no podía seguirnos a las dos, entonces el opto por seguirme.
 
Hermana Maria: - ¿Entonces que sucedió?
 
Hermana Luisa: - Lo lógico, yo comencé a correr lo mas rápido que pude y el corrió lo más rápido que el podía también...Hermana Maria: - ¿Y... entonces?....
 
Hermana Luisa: - Nuevamente sucedió lo lógico: el me alcanzó.
 
Hermana Maria: - ¡Oh, Dios mío! ¿Y tú qué hiciste?
 
Hermana Luisa: - Hice lo lógico, me levanté el hábito.
 
Hermana Maria: - ¡Oh, Hermana Luisa!  ¿Y qué hizo el hombre?Hermana Luisa: - El, también hizo lo lógico, se bajó sus pantalones.Hermana Maria: - ¡¡¡Oh, no!!! ¿Y qué sucedió después?
 
Hermana Luisa: - ¿No es obvio, Hermana Maria? ¡¡¡Una monja con el hábito levantado consigue correr mucho más rápido que un hombre con los pantalones abajo!!!

09 febrero 2013

Quiero compartir algo que recibí hace tiempo y ahora le toca pasar a otro lugar.
No sé quien lo escribió pero me parece bueno.


"Quizás dé lo mismo si se trata de un año nuevo...

...o de un grupo nuevo
...o de un lugar nuevo,
...o de un amigo nuevo,
...o de una nueva pareja.

Nada puede ser realmente nuevo si uno lo vive desde viejas actitudes.
Por eso te deseo y me deseo...
- Que no se nos vaya nuestro tiempo de vida en asuntos que realmente no valgan la pena.

Nadie vino a este mundo
… a encerrarse en un lugar seguro
… a lograr la aprobación de los demás,
… a “matar el tiempo”.
El tiempo es algo precioso: un recurso no renovable.

- Que miremos hacia atrás sólo para cerrar los asuntos pendientes.
Es el único modo en que el pasado puede realmente pasar:
... decir lo largamente callado,
... hacerse cargo de los errores
… y pedir disculpas,
… y reconocer lo recibido,
… y dar las gracias,
… comprender lo no comprendido,
… dejar ir lo que ya no es...

Cerrar lo inconcluso es comenzar a hacer espacio para lo Nuevo.

 
- Que sepamos pedir ayuda cuando la necesitemos, para volver a erguirnos sobre nuestros propios pies.
Dejarse ayudar es un buen antídoto para la omnipotencia o la necedad.
Y que sepamos ayudar a quien lo necesite...
… sin perdernos en el otro,
… sin invadir ni manipular,
… sin generar dependencia,
… sin forcejear para que nadie cambie lo que no está dispuesto a cambiar.

Ayudar requiere el ejercicio de una solidaridad inteligente, consciente de sus trampas y de sus límites.

- Que permanezcamos abiertos a encontrar verdaderos compañeros de Camino, afines a nuestra más íntima Esencia.
Como decía Vinicius:“La Vida es el arte del encuentro”.
NO NOS ESCONDAMOS DE LA VIDA
Vivir Vivo es poco frecuente entre los humanos. Lo logran quienes trabajan para abrir su sensibilidad y su conciencia.
Y es que hay un único tiempo:
AHORA

 
- Que elijamos bien, que nuestra sensibilidad se abra y florezca.

 
- Que seamos parte de aquellos que, más que un “Año Nuevo”, celebran cada día un Día Nuevo, intensamente Vivos.
Te deseo y me deseo lucidez para cada día.
HAGAMOS DE ESTE NUEVO AÑO UN VERDADERO AÑO NUEVO"

27 enero 2013

Unos chistes??


LOS CUATRO SUEÑOS MAS GRANDES DE LOS HOMBRES:

1. Tener las amantes que tu esposa cree que tienes.
2. Tener el dinero que tus hijos creen que tienes.
3. Ser tan bueno en la cama como tú crees que eres, y
4. Ser tan guapo como tu MAMÁ cree que eres. ja ja j a..

De cincuenta en adelante!
Plata en los cabellos.
Oro en los dientes.
Piedras en los riñones..
Azúcar en la sangre
Plomo en los pies.
Hierro en las articulaciones.
Y una fuente inagotable de Gas Natural.
¡¡¡¡Nunca se pensó que a los 50 se pudiera llegar a
         tener tanta riqueza!!!!

LOGICA:
 Un niño fue golpeado por la vecina y la madre furiosa fue a pedirle explicaciones:

- ¿Por qué le pegó a mi hijo?
- Por maleducado, me llamó gorda.
- ¿Y cree que pegándole va a adelgazar?


 
EN UNA OFICINA ARABE:
-  ¿Nombre?
-  Abu Abdalah Sarafi
-  ¿Sexo?
-  Cuatro veces por semana.
-  ¡No, no, no! - ¿hombre o mujer?
-  Hombre, mujer...  y algunas veces camello, caballo lo que se encuentre uno en el desierto ...


 
EMERGENCIA:
 
El electricista va a la sala de Unidad de Terapia Intensiva de un hospital. Mira a los pacientes conectados a diversos tipos de aparatos y les dice: 
- Respiren profundo:  ¡Voy a cambiar un fusible!

CONFESION:
 
El condenado a muerte espera la hora de ejecución, cuando llega el sacerdote:
- Hijo, traigo la palabra de Dios para ti.
- Pierde el tiempo Padre. Dentro de poco voy a hablar con el personalmente. ¿Algún encargo?

VELORIO:
El hombre acaba de morir.
El cura en la ceremonia se extiende con los elogios:
- El difunto era un buen marido, excelente cristiano, un padre ejemplar! !...
La viuda se vuelve hacia uno de sus hijos y le dice al oído:
- Anda a la urna y mira si es tu papá el que está adentro...
 PADRE POLÍTICO:
 Un burro muere frente a una iglesia. Una semana después el cuerpo seguía allí, el Padre se decidió llamar al jefe de policía. - Sr. policía tengo un burro muerto hace una semana frente a la iglesia El policía, gran adversario político del padre contesta: - Pero padre, ¿No es el Señor quien tiene la obligación de cuidar de los muertos? - ¡Así es! Pero también es mi obligación de avisar a losparientes...
POR AMOR O POR INTERÉS
Un amigo le dice al otro:
-Tú ... ¿Qué piensas de las mujeres cuando practican el sexo con nosotros?:  ¿Lo hacen por amor o por interés?.
- La mía lo hace por amor...
- ¿Cómo estás tan seguro?
- Porque lo que es interés, no pone ninguno...jijijijiji.


 
¿ AMANTE O ESPOSA ?
    ¿Cuál es la diferencia entre la amante y la esposa?
 - 30 kilos.
 - ¿Cuál es la diferencia entre el amante y el esposo?
 - 30 minutos.
 - ¿Conoces el castigo para la bigamia?
 - Tener dos suegras.
 - ¿Cuál es la diferencia entre un terrorista y una suegra?
 - Con el terrorista se puede negociar.

ANIVERSARIO
Un matrimonio cumple 25 años de casados y la esposa le pregunta al marido:- Mi amor, ¿Qué me vas a regalar para nuestras bodas de plata?
El tipo le responde:
- Un viaje a China .
La mujer sorprendida por la magnitud del regalo, le pregunta:
- Pero mi amor, si para los 25 años me regalas esto... ¿Qué vas a hacer cuando cumplamos los 50?
- Te voy a ir a buscar.


 
ITALIANO
El italiano en el hospital esperando a que la mujer dé a luz.   Sale el médico y dice:
- Han sido quintillizos.
- Es que... ¡ tengo un cañon !  -dice el hombre orgulloso.
- A ver si lo limpia entonces, porque han salido bien negros.


  
MARIA    
- María... ¡ qué felices éramos hace 15 años...!
- Pero... ¡ si no nos conocíamos... .!                            
- Por eso, María.... por eso... 
 

25 febrero 2012

El sentir de Ángeles Caso


Artículo publicado en La Vanguardia, escrito por la periodista Angeles Caso.

Será porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nadamaterial pero tiene el corazón y la cabeza más sanos que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación –al menos la sensación– de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.

Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.

Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten lamesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.

Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.

También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo.

01 enero 2012

Agradecimientos




El hijo que muchas veces no limpia su cuarto y se la pasa viendo televisión, significa que...
Está en casa!


El
desorden que tengo que limpiar después de una fiesta,
Significa que...

Estuvimos rodeados de familiares o amigos!


Las ropas que están apretadas,
Significa que...

Tengo más que suficiente para comer!


El trabajo que tengo en limpiar la casa,
Significa que...

Tengo una casa!


Las quejas que escucho acerca del gobierno,
Significa que...

Tengo libertad de expresión!


No encuentro estacionamiento,
Significa que...

Tengo coche!


Los ruidos de la ciudad,
Significa que...

Puedo oír!


El cansancio al final del día,
Significa que...

Puedo trabajar!


El despertador que me despierta todas las mañanas,
Significa que...

Estoy vivo!


Finalmente por los mensajes que recibo,
Significa que...

Tengo amigos pensando en mí!




CUANDO PIENSES QUE EN LA VIDA TE VA MAL...
LEE OTRA VEZ ESTE MENSAJE

Una cuestión lingüística

Como ya sabréis, el juez de la Audiencia Nacional ......... ha dictado una sentencia en la que afirma que llamar "zorra" a una mujer no es delito ni falta ni nada, porque quien usa ese adjetivo en realidad quier decir que dicha mujer es astuta y sagaz. He aquí el escrito que le ha remitido una ciudadana:

"Estimado juez Del Olmo: Espero que al recibo de la presente esté usted bien de salud y con las neuronas en perfecto estado de alerta como es habitual en Su Señoría.

El motivo de esta misiva no es otro que el de solicitarle amparo judicial ante una injusticia cometida en la persona de mi tía abuela Felicitas y que me tiene un tanto preocupada.
Paso a exponerle los hechos:
Esta mañana mi tía abuela Felicitas y servidora nos hemos cruzado en el garaje con un sujeto bastante cafre que goza de una merecida impopularidad entre la comunidad de vecinos. Animada por la última sentencia de su cosecha, que le ha hecho comprender la utilidad de la palabra como vehículo para limar asperezas, y echando mano a la riqueza semántica de nuestra querida lengua, mi querida tía abuela, mujer locuaz donde las haya, le ha saludado con un jovial "que te den, *cabrito*".
Como una hidra, oiga. De poco me ha servido explicarle que la buena de la tía abuela lo decía en el sentido de alabar sus grandes dotes como trepador de riscos, y que en estas épocas de recortes a espuertas, desear a alguien que le den algo es la expresión de un deseo de buena voluntad. El sujeto, entre espumarajos, nos ha soltado unos cuantos vocablos, que no sé si eran insultos o piropos porque no ha especificado cuál de sus múltiples acepciones se refería, y ha enfilado hacia la comisaría más cercana haciendo oídos sordos a mis razonamientos, que no son otros que los suyos de usted, y a los de la tía abuela, que le despedía señalando hacia arriba con el dedo corazón de su mano derecha con la evidente intención de saber hacia dónde soplaba el viento.
Como tengo la esperanza de que la denuncia que sin duda está intentando colocar esa *hiena* -en el sentido de que es un hombre de sonrisa fácil- llegue en algún momento a sus manos, le ruego, por favor, que intente mediar en este asunto explicándole al *asno* -expresado con la intención de destacar que es un hombre tozudo, a la par que trabajador- de mi vecino lo de que las palabras no siempre significan lo que significan, y le muestre de primera mano que llamar *zorra* a una mujer es asumible siempre y cuando se diga en su acepción de mujer astuta.

Sé que es usted un *porcino* -dicho con el ánimo de remarcar que todo de su señoría son recursos aprovechables- y que como tal, pondrá todo lo que esté de su mano para que mi vecino y otros *carroñeros* como él -dicho en el sentido de que son personas que se comen los filetes una vez muerta la vaca- entren por el aro y comprendan que basta un poco de buena voluntad, como la de mi tía abuela Felicitas, para transformar las agrias discusiones a gritos en educados intercambios de descripciones, tal y como determina usted en su sentencia, convirtiendo así el mundo en un lugar mucho más agradable.

Sin más y agradeciéndole de antemano su atención, se despide atentamente una *víbora* (evidentemente en el sentido de ponerme a sus pies a los de su señora)."

19 octubre 2011

La Moda Verde


En la fila del supermercado, el cajero le dice a una señora mayor que debería traer su propia bolsa, ya que las bolsas de plástico no son buenas para el medio ambiente.

La señora pide disculpas y explica: "Es que no había esta moda verde en mis tiempos."

El empleado le contestó: "Ese es ahora nuestro problema . Su generación no puso suficiente cuidado en conservar el medio ambiente."

Tiene razon: nuestra generación no tenía esa moda verde en esos tiempos.

En aquel entonces, las botellas de leche, las botellas de gaseosa y las de cerveza se devolvían a la tienda. La tienda las enviaba de nuevo a la fábrica para ser lavadas y esterilizadas antes de llenarlas de nuevo, de manera que se podían usar las mismas botellas una y otra vez. Así, realmente las reciclaban.
Pero no teníamos esta moda verde en nuestros tiempos.

Subíamos las escaleras, porque no había escaleras mecánicas en cada comercio ni oficina. Íbamos andando a las tiendas en lugar de ir en coches de 300 caballos de potencia cada vez que necesitábamos recorrer 200 metros. Pero tenía razón.

No teníamos la moda verde en nuestros días.

Por entonces, lavábamos los pañales de los bebés porque no los había desechables. Secábamos la ropa en tendederos, no en secadoras que funcionan con 220 voltios. La energía solar y la eólica secaban verdaderamente nuestra ropa.

Los chicos usaban la ropa de sus hermanos mayores, no siempre modelitos nuevos.

Pero esa señora está en lo cierto: no teníamos una moda verde en nuestros días.

Entonces teníamos una televisión, o radio, en casa -no un televisor en cada habitación. Y la TV tenía una pantallita del tamaño de un pañuelo (¿se acuerdan?), no una pantallota del tamaño de un estadio.
En la cocina, molíamos y batíamos a mano, porque no había máquinas eléctricas que lo hiciesen por nosotros.
Cuando empaquetábamos algo frágil para enviarlo por correo, usábamos periódicos arrugados para protegerlo, no cartones preformados o bolitas de plástico.
En esos tiempos no arrancábamos un motor y quemábamos gasolina sólo para cortar el cesped. Usábamos una podadora que funcionaba a músculo. Hacíamos ejercicio trabajando, así que no necesitábamos ir a un gimnasio para correr sobre cintas mecánicas que funcionan con electricidad. Pero ella está en lo cierto: no había en esos tiempos una moda verde.
Bebíamos del grifo cuando teníamos sed, en lugar de usar vasitos o botellas de plástico cada vez que teníamos que tomar agua.
Recargábamos las estilográficas con tinta, en lugar de comprar una nueva y cambiábamos las cuchillas de afeitar en vez de tirar a la basura toda la afeitadora sólo porque la hoja perdió su filo. Pero no teníamos una moda verde por entonces. En aquellos tiempos, la gente tomaba el tranvía o el autobus y los chicos iban en sus bicicletas a la escuela o andando, en lugar de usar a su mamá como taxista las 24 horas.
Teníamos un enchufe en cada habitación, no un regleta de enchufes para alimentar una docena de artefactos. Y no necesitábamos un aparato electrónico para recibir señales desde satélites situados a miles de kilómetros de distancia en el espacio para encontrar la pizzería más próxima.
Así que ¿no les parece lamentable que la actual generación se queje continuamente de lo irresponsables que éramos los viejos por no tener esta moda verde en nuestros tiempos?

07 octubre 2011

No sabes cuánto te quiero...


Hoy volví a escuchar una canción de hace mucho tiempo... y la música y la voz me resultaron incluso ridículas... pero escuché la letra... la busqué y la leí... y hoy la quiero compartir, porque ojalá yo tuviera a quien decir así "No sabes cuánto te quiero".



Está amaneciendo.
Que paz refleja tu cara
cuando duermes.

Ya es casi la hora de empezar un nuevo día
y la verdad, reconozco que no me gusta nada madrugar.
Quizás sea esa la razón por la que tengo tan mal despertar.

Te agradezco tanto que cada mañana
me regales tu primera mirada, tu sonrisa,
y que me digas:
Buenos días mi amor!

Me encanta mirarte cuando me preparas el café.
Te preocupas tanto de lo mio,
que se te olvida y no te importa
que el tuyo se esté quedando frío.

Siempre piensas antes en mi que en ti.
Siempre...

Y no sabes cuánto te quiero...

Necesito ese beso,
ese beso tuyo de ayer,
de hoy y de siempre.
Ese beso que me das cuando me marcho
y cuando regreso.
Cuando llego a casa, tarde, cansado y con problemas,
y tú me recibes con los brazos abiertos.
Me ayudas, me oyes, y sobre todo me escuchas,
y eso alivia mis penas.

Hoy desperté abrazado a ti.
Me gustó tanto mirarte.
Tenías los ojos cerrados a la luz
y la mente abierta a los sueños.
Tu cuerpo, completamente desnudo.
Mis manos parecían tener alas,
se me escapaban,
volaban hacia ti,
te deseaban,
y te acaricié de los pies a la cabeza...
una y otra vez.

No sabes cuánto te quiero...

Hay veces que no nos hacen falta
ni las palabras para entendernos,
nos basta con mirarnos.
Y si por alguna tontería discutimos,
acabamos encontrándonos
donde más cerca nos sentimos, más unidos...
nuestra cama

Si nos va bien o mal,
yo a tu lado y tu al mio,
juntos, fundidos como arena y cal,
como agua del mismo río.

Hay quién no entiende este amor,
hay quién nos da la espalda.
Qué más nos da?
Si tu y yo sabemos cuando nos conocimos
decidimos echar el ancla.

Te he sentido tantas veces
cuando a media noche te levantas.
Me miras y me mimas como si fuera un crío.
Pareces adivinar que estoy sintiendo frío
y me echas otra manta.

Me gusta cómo me tratas
y me gusta cómo me amas.
Eres el mejor regalo
que me ha dado la vida.

No sabes cuánto te quiero...

Compartes todas mis cosas
todo lo que se puede sentir cuando de verdad se ama.
En esos momentos de entrega tuya y mía,
donde solo hay un testigo que nos mira
calla y guarda nuestra intimidad...
nuestra cama.


Camilo Sexto